martes, 25 de agosto de 2009

¿Ser o no ser? Esa es la cuestión.

Estudiar enfermería me está quitando las ganas de tener hijos. Sí, sí. En mis pensamientos nunca había estado muy presente la idea de ser madre pero siempre he pensado que en algún momento me inundaría el llamado "instinto maternal" y acabaría por tener descendencia.

Todo empezó a cambiar cuando en las prácticas de segundo entré a la unidad de Maternidad. Para empezar, la cara de las madres que estaban a punto de parir ya lo decía todo. Porque parir no es solamente "respira hondo... empuja.... respira... empuja..." es el antes y el después. Prisas, dolor, esfuerzo, sudor, dolor, incomodidad, dolor, quejidos, ¿he dicho dolor? (epidural aparte)

El segundo parto que presencié fue un poco traumático para mi. La madre tenía la cara totalmente enrojecida de tanto empujar, los ojos y los puños apretados al máximo... creo que me dolía hasta a mi. Me temblaron las piernas, se me nubló la vista, menos mal que la salita estaba al lado del paritorio, fui rápido a beber agua y me senté en el sofá totalmente pálida a que se me pasara el mareo. A los pocos minutos se me pasó y regresé, el bebé estaba ya fuera. Respiré tranquila, la madre también. Después de eso he pasado por unos cuantos partos más y afortunadamente no me he vuelto a marear, creo que en aquella ocasión me metí demasiado en el papel de madre.

Luego está el tema de estudiar Enfermería Materno-Infantil. Está claro que los libros tienen que explicar complicaciones/anomalías/patologías varias de los recién nacidos, lactantes o escolares ¡pero desmoraliza a cualquiera! Yo soy tan hipocondriaca que me pasaría la gestación pensando que a mi futuro hijo le pasará tal y cual. Espero que no pasen muchas futuras madres por el blog, no quiero atemorizar a nadie.

Por otro lado, también hay aspectos positivos y ver la cara de una madre esperando a ser subida a la planta junto a su pequeño en la cama no tiene precio. Ver como succiona el pecho o como está dormidito. Precioso. Es más, muchas de ellas sostienen que es lo mejor que les ha podido pasar en la vida.

Obviamente que estudiar enfermería no es ni una de las razones de por qué no me veo con hijos. Es algo que ya me venía de antes. He visto testimonios de mujeres que NO quieren ser madres. Las hay, como todo en este mundo. No me gusta que por cada razón que dan parezca que estén pidiendo disculpas por no querer serlo ni que las tachen de egoístas por querer tener su libertad intacta toda la vida.

PD: Me gustan los niños y me gusta estar con ellos. Disfruté mucho en las prácticas de partos, pese a lo dicho anteriormente. Proporcionar los cuidados de enfermería a un recién nacido/lactante/niño es especialmente interesante.

PD2: Muchos (incluida yo) pensaréis que soy joven para afirmar "no quiero ser madre" así que esperaré unos años más para ver que pasa con mi ausente "instinto maternal"

4 comentarios:

Nebulina dijo...

Yo era de las que no querían hijos ni loca. No, no, no.
Y llevo unos años que lo veo de otra forma..no ahora pero en otro momento, quien sabe
Un besazo!

Ika dijo...

Yo voy a días. me encantan los críos y se me cae la baba cuando los veo pero de momento sólo los de los demás... pero sí sé que algún día me gustaría tener los míos propios.. pero todo a su debido tiempo.

Besotes

Nella dijo...

Pero tiene q ser increible eso de ver un parto, no? no se si increible de guay, o increible de asqueroso pero... serlo, lo es!
Yo siempre he querido ser madre de niños, muchos... cuatro como poco! pero ahora, dedicandome a la docencia, se te van quitando las ganas poco a poco, porque los niños son adorable, sí... terroristas adorables!
asi que esperemos para definir nuestra maternidad, no?

Ana dijo...

*Nebulina: nunca sabemos qué es lo que nos depara el futuro ;) Besos!

*Ika: yo también voy a días, la verdad. Lo malo es que si tienes un hijo no puedes ir a días jaja Un beso :)

*Nella: Sí, increíble ver como esa cosita atraviesa el canal del parto. Increíble de guay y un punto asquerosillo también jaja pero son cosas del cuerpo humano como yo digo. Diablillos adorables, sí jeje. Un saludicoo ;)