sábado, 10 de julio de 2010

Las dos caras de la moneda (II): Me retracto

He de decir que antes de escribir esta entrada ya tenía pensado escribir otra contando el bajón que tenía mientras a muchos de mis compañeros les daban trabajo y a mi no. Me estaba frustrando la verdad porque quería quitarme ya la etiqueta de "recién diplomada sin trabajo", no me sentía enfermera, aunque parezca una soberana tontería. Hasta que hace tres días todo cambió.

Iba de camino a una clínica privada a entregar mi curriculum cuando, al bajar del autobus me suena el móvil. Bueno, antes debo hacer un flashback [Hace una semana me llamaron del hospital de mi ciudad, donde hice prácticas y me dijeron que siguiera atenta al móvil, que cualquier cosa que surgiera me llamarían ¬¬ Me cagué en todo, cuando vi el número del hospital creía que me iban a dar trabajo, me quedé con una cara de IMBÉCIL...] fin del flashback. ¿Por donde iba? Ah sí... me dirigía a la clínica cuando me suena el móvil de nuevo. Creía que me iban a decir lo mismo de hacía unos días aunque ya hubiera sido mala leche... descuelgo y la gran noticia: había una baja en el servicio donde hice prácticas el último mes (sí, sí, donde estuve genial) y que empezaba esa misma tarde. ¿QUÉ? Ok, sí, claro que quiero trabajar.

Era la una de la tarde, lo que significaba que tenía que volver a casa corriendo porque en dos horas, antes a poder ser, debía de presentarme allí. A las dos y veinte ya estaba allí, con los nervios ni siquiera comí. Me dijo el supervisor, majo donde los haya, que en realidad empezaba al día siguiente con turno de mañanas (y sin fines de semanas, ¡bien!) pero que esta tarde estaba con el enfermero (otro chico mu majo que ya le conocía de las prácticas) haciendo un poco de repaso y reestableciéndome un poco.

Los dos días que he estado allí bastante bien, con pies de plomo porque manejar las quimios es un tema complicado y delicado. Pero aún así yo voy a mi ritmo para hacer las cosas lo mejor que pueda.

jueves, 1 de julio de 2010

Las dos caras de la moneda (I) Graduación

Emociones a flor de piel, alegría por haber terminado, tristeza por los que dejarás de ver, alivio de haberse quitado una carrera universitaria de encima, ¡por fin soy enfermera! Hace dos días fue mi acto de graduación y todavía no lo asimilo. Pero sí. Ya he llegado.

En primer lugar, el acto fue de lo más emotivo con la lección magistral de una de nuestras mejores profesoras que, además, se jubila. La entrega de becas y diplomas estuvo precedida por una mezcla de nervios y risas cuando nos imaginábamos cayéndonos al suelo por culpa de los tacones y las escaleras. Además, como salí la tercera debido a que mi apellido comienza por la primera letra del abecedario, los nervios se acentuaron más todavía. Afortunadamente, salí sin ningún rasguño, eso sí, el suelo del escenario resbalaba mucho.

Cuando terminó el acto, las felicitaciones de los familiares y amigos, alguna que otra foto, prisas para llegar al partido de futbol del mundial (Bye Bye CR7 :D jojo) y enseguida de camino al lugar donde cenariamos y tendríamos la fiesta después.

La cena fue un tanto escasa (¿calidad sobre cantidad? No, la calidad tampoco era muy buena xD) pero el ambiente de fiesta estuvo muy bien y disfrutamos mucho de la noche al lado del mar y todos juntos. Una noche para recordar.

miércoles, 16 de junio de 2010

Hoy se han cambiado los papeles

Hoy he ido a la sala de extracciones del centro de salud, y no a sacar sangre, sino a que me saquen. Siempre he sido muy miedosa a la hora de ponerme en el papel de paciente, y esta vez no iba a ser menos. Lo sé, soy una quejica, una miedosa, una hipocondríaca... sí, sí... soy así, y al contrario de lo que muchos puedan pensar, el ser enfermera no me libra de dicho sentimiento de invulnerabilidad y ansiedad. Es un pinchacito de nada, lo se, pero no puedo evitarlo! mi madre aun no lo entiende y dice por lo bajo "y tú eres enfermera..." xD pues sí.


Además creo que es una cualidad que te hace ser mejor enfermera, el saber como se siente una persona ante determinadas situaciones de estrés. Obviamente no voy a ir a que me hagan una broncoscopia o una punción lumbar para ver qué se siente y entender mejor a mis pacientes, peeeeeeero si se ha experimentado alguna vez un síntoma, te has sometido a alguna prueba diagnóstica molesta o algo así... entenderás mejor a las personas que están pasando por esos momentos y puedes demostrar empatía y confianza, con razón, de la buena.

Bueno, ya se que me he enrollado mucho por un pinchacito de nada que ni siquiera me ha dolido y además que ha realizado una enfermera que conozco (que por cierto es la enfermera de pediatría xD) pero aprovecho la oportunidad para extrapolar esta experiencia a otros casos y comentar lo dicho, que no hay que sobrevalorar la capacidad de afrontamiento de las personas ya que nosotros ante una misma situación también nos podemos sentir con ese mismo miedo y ansiedad.

domingo, 6 de junio de 2010

Terminé

En realidad el último exámen lo hice el sábado pasado y las prácticas las terminé el lunes, pero no me atrevía a decir que había terminado por completo. Ya me voy concienciado, dado la cantidad de tiempo libre que tengo. Definitivamente, necesito un hobbie.

El otro día tuvimos una reunión en el hospital para que nos hablaran como está el tema laboral y además rellenamos la "Ficha del Trabajador". Qué nervios cuando marqué la casilla de "ATS(Ayudante Técnico Sanitario)/DE (Diplomado en Enfermería)" en la ficha, no me lo creía. Y qué miedo, y qué incertidumbre. En fin, ahora a esperar, y a disfrutar de un mes de vacaciones merecidas :P

domingo, 30 de mayo de 2010

El día a día del Hospital de Día

Valga la redundancia. A un día de terminar las prácticas en el Hospital de Día de Oncología creo que ya puedo hacer la valoración general de éste, mi último módulo de prácticas.

La verdad es que al empezar todo me vino un poco grande, no el sitio fisicamente, sino el trabajo que se hace allí. Ya iba con una [pequeña] base de conocimientos sobre la administración de quimioterapia porque estuve en la planta de oncologia el año pasado, pero vamos, me di cuenta que la base era una pequeña pincelada del gran lienzo que en realidad supone este tipo de tratamientos. Pese a todo esto, una gran luz me iluminó el camino, o mejor, cinco grandes luces, los enfermeros. Maravillosos, en todos los sentidos, no tengo nada más que decir. Además, estaba yo sola de estudiante, así que he sido como la niña mimada.

A día de hoy, me desenvuelvo para recibir a un paciente, preparar la premedicación (para prevenir nauseas, dolores de estómago, reacciones alérgicas, picores...) y administrar la quimio. También he explicado un poco (con más o menos fluidez) los efectos secundarios más comunes de la quimio a una persona que va por primera vez a ponerse el tratamiento, os podéis imaginar la cantidad de dudas y la ansiedad que conlleva esa situación para la persona y su familia.

Eso sí, alguna vena se me resiste ya que están irritadas, quemadas o esclerosadas, por eso se pincha con agujas finitas y cortas. Por otra parte, con los reservorios subcutáneos he practicado bastante, son unas pequeñas cámaras que se introducen debajo de la piel del tórax de la persona en una sencilla intervención quirúrgica. Estos acceso tiene la ventaja de que conduce a una vena central, lo que permite que la quimio no estropee las venas periféricas, y además evita que el paciente reciba uno o más pinchazos cada vez que viene a ponerse el tratamiento. Aunque OjO, el reservorio también se pincha pero con una pequeña aguja y en general es una experiencia menos traumática para el paciente.

Además de todo eso, he administrado quimio por vía intravesical, subcutánea, he visto biopsias medulares y la actuación frente a una reacción alérgica a un citostático.

Ha sido una experiencia muy satisfactoria. He apredido a tratar con gente que está pasando por una situación tan delicada como la que supone tener cáncer, además ellos me han enseñado a mí muchas cosas. Me han hecho comprender que hay que darle más valor a las pequeñas cosas que tenemos, que vivir el día a día vale mucho, que una rutina sencilla también tiene su encanto, que una sonrisa o una simple conversación levanta los ánimos, que la familia juega un papel importantísimo, que hay que echarle valor a los problemas, que hay momentos en los que hay que tomarse las cosas con humor, y que la caída del pelo, el dolor o los vómitos no impiden la lucha por la vida.

Este post va dedicado a cada una de las personas que sufre o ha vivido de cerca un cáncer.

domingo, 16 de mayo de 2010

Falacia de planificación

Ahora, a dos exámenes del final, he descubierto cual es mi problema a la hora de ponerme a preparar un exámen: falacia de planificación. Éste termino se utiliza para hacer referencia a nuestra tendencia a creer que podemos hacer más de lo que realmente podemos hacer en un tiempo dado o, dicho de otra manera, hacer predicciones optimistas referente al tiempo que llevará realizar una tarea. Cuando tengo un tiempo razonable por delante para estudiar, me dedico a planificarlo todo, de lo cual al final no cumplo ni la mitad. Es más, me lo dejo todo para el final, no lo puedo evitar. Pese a mi pesimismo general y mi tendencia a imaginarlo todo negro, soy demasiado optimista cuando pienso que me lo puedo estudiar todo en menos tiempo de lo que luego en realidad necesito.

Estoy motivada, tengo ganas de terminar y además este mes en el Hospital de Día de Oncología estoy aprendiendo muchísimo, sobretodo de relaciones humanas. Os lo contaré en otra entrada. Últimamente tengo el tiempo limitado.

martes, 4 de mayo de 2010

Recta final

"(Sancho) Sólo entiendo que en tanto que duermo ni tengo temor ni esperanza, ni trabajo ni gloria; y bien haya el que inventó el sueño, capa que cubre todos los humanos pensamientos, manjar que quita la hambre, agua que ahuyenta la sed, fuego que calienta el frío, frío que templa el ardor y, finalmente, moneda general con que todas las cosas se compran, balanza y peso que iguala al pastor con el rey y al simple con el discreto. Sola una cosa tiene mala el sueño, según he oído decir, y es que se parece a la muerte, pues de un dormido a un muerto hay muy poca diferencia". Miguel de Cervantes.

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Necesito dormir!!!!!!!!!! Pero no dormir seis horitas escasas; ni dormirme pensando en que al día siguiente me levanto temprano para ir a las prácticas; ni despertarme pensando en todo lo que tengo que estudiar... ¡¡Estrés, estrés, estrés, estrés, estrés, estrés, estréeees!! Es lo que tiene estar a un mes de terminar...
:S